Sobre libro: Ideas-Historia intelectual de la humanidad, por Peter Watson.

Una obra de arte con palabras. Si fuera una pintura, sería del barroco por representar con el mayor realismo posible una situación que nos es familiar. Conciban este libro como una tendencia de las diferentes concepciones de la mente a lo largo del tiempo, por ejemplo, como se han tratado los átomos desde Moscus, Leucipo, Demócrito, pasando por Gassendi, Leibniz, los pensadores del renacimiento hindú, hasta llegar a la elegancia matemática de Rutherford, JJ Thomson, Planck, por mencionar algunos.

descarga

E igualmente, una gran descripción del pensamiento del espíritu que abarca las imágenes de caza prehistórica, hasta llegar al cénit en Galilea. El autor desarrolla su soberbio despliegue de erudición sobre tres premisas básicas que considerara capitales para el desarrollo de lo mental en nuestra especie, estas son la concepción del alma, Europa, la experimentación.

En torno a la concepción del alma, comenta la concepción mesiánica del pueblo hebreo, del pueblo judío, el sufismo, el maniqueísmo, San Agustín, Santo Tomás, la escolástica, Averroes, el hinduísmo, la concepción china de li xiu y del li qi xiu, que fueron un retomar de la forma confucianista de ver el mundo; sin omitir las turbulentas aguas de la contrarreforma, los frutos nefastos de las guerras de religión, el lento surgimiento del fanatismo xiita, pasando por ese terreno de arenas movedizas que fue el inconsciente, hasta llegar al desencanto de la cultura de nuestro tiempo, que al mismo tiempo ha espoleado la búsqueda de la espiritualidad, del geist y de ver nuevamente lo que hay en torno a la gran cadena del Ser.

En cuanto a la concepción de Europa, conjuga la concepción de la influencia de la geografía, ya varias veces secular, trabajada por Jared Diamond en Armas, gérmenes y acero. Básicamente, hubo multiculturalidad de diferentes naciones, al mismo tiempo la influencia de una corriente uniforme de pensamiento, producción suficiente de alimentos, confluencia de rutas de comercio. Que hubo lo mismo en islam, en próximo y lejano oriente, en América, sí. Solo que y esta es la tercera razón de Watson, en Europa la experiencia se acumuló y procuró ser pragmática y luego a través de la experimentación, produciría esa creación de la mente, la ciencia. De aquí, la exploración de la hipótesis del experimento.

En una perspectiva mayor, la historia vista como concepción de la historia de las ideas, fue empezada por Francisco María Arouette – Voltaire, con la enciclopedia en su versión primero británica y luego francesa, tuvo igualmente esta difusión, que luego -y doy un largo e intencional salto si se me permite-, llega a Will Durant, otro de los historiadores que dedicó su vida y obra junto con Ariel Durant, a plasmar nuevamente la historia como una historia de la civilización, más allá de lo político y del registro de los hechos, es decir, lo historiográfico.

Si bien “el mundo se inventó en Sumer”, y fue evolucionando en muchos otros sitios, con el tiempo, la cultura que tenemos, ha sido un devenir exquisitamente complejo, donde se puede concluir, como decía Francois de la Motte- Fenelón que “el hombre se agita y Dios le guía.” 

¿Por qué vale la pena leerlo? Estas son algunas razones. El estilo de prosa es bastante ameno. Va a al punto rápidamente. Está fantásticamente documentado. Es un tour de force de erudición. Su punto de vista no está limitado a Europa, el contexto incluye lejano oriente, Anatolia. Nos muestra de alguna forma “de donde venimos”. De lo poco que hizo falta, para mi gusto: un poco más de Japón, América, Oceanía, seguramente esto será parte de “otra historia”.

 

Advertisements

Los Médici. Una gran novela histórica.

Aunque se han escrito recientemente reseñas que señalan al libro como yendo muy rápido en el tiempo, omitiendo escenas y partes que se consideran de interés, por mi parte encuentro el material interesante. El esfuerzo del autor es mostrar a los Médici en su faceta humana, por lo cual los diferentes relatos en el tiempo tienden a mostrar y reforzar este marco.

Libro 61 de 2017

Para quien ha escuchado mencionar a esta familia y siente curiosidad sobre sus hechos, este es un libro bastante ameno, hace unos interesantes retratos de los personajes y su época, además de poner la perspectiva histórica de un tiempo histórico muy interesante en vísperas de la caída de Constantinopla.

El retrato y la semblanza de Cosme de Médicis, como Pater Patriae, son consistentes y muestran al hombre detrás de la figura. Y es soberbia la descripción del temperamento del constructor de la cúpula del duomo, el inmortal Filipo Brunelleschi. En una de las entradas de wordpress, me había referido a la batalla de Anghiari que junto con la de Cascina, fueron encargadas a Leonardo y Miguel Angel en la sala de los 500 en el Palazzo della Signoria, que después pasó a llamarse el Palazzo Vecchio.

Pues bien, acá está relatada esta guerra fratricida de Anghiari, cuando Florencia salió fortalecida junto con Venecia en su enfrentamiento al poder de Filipo María Visconti, de Milán.

Sobre libro: El orden caníbal, por Jacques Attali.

Libro 64 de 2017Introducción

Este libro, viene de 1979. Una época en que todavía la medicina se consideraba una profesión liberal, donde se podía ejercer en forma independiente, sin estar sometido a un tercero para muchas cosas. Un futuro impensable en aquella época, pensarían muchos médicos, quienes tacharían al autor como de loco al menos. La introducción de este libro inicia preguntando si el médico estará borrado del futuro, y es una pregunta que no es para nada “retórica”. Y Attali comienza dando su respuesta en un marco histórico, repasando las diferentes etapas que recorre la medicina.  El marco desde el cual  Attali dirige su pensamiento, es el del caníbal. Un humano que come la carne de otro, por la razón que sea: ya de supervivencia, ya de honrar el muerto, situación que a la cultura occidental le resulta chocante, sin embargo la practica de otra forma. Y este orden social es al que Attali califica de caníbal.

Donde entra la medicina

La medicina es una actividad proteiforme, que está al lado del sacerdote en los tiempos históricos iniciales, cuando se considera que la enfermedad es causada por el orden divino, empieza poco a poco a volverse un acúmulo de conocimiento, de observación, de tener validación por el método hipocrático de buscar reconocer un patrón de comportamiento de la enfermedad para saber cómo se comportará dicha enfermedad en el tiempo.  Que luego, la medicina tiene una etapa de herbolaria, de toxikon y de pharmakon, es decir, de tóxicos y de fármacos, donde poco a poco empiezan a tener cabida las disecciones de cuerpos muertos, para conocer mejor la anatomía.  Y empieza una época en que la peste y las diferentes enfermedades infecciosas otra vez demuestran que el orden social es bastante débil de modo que la pobreza es el nuevo enemigo, y los gendarmes, son el nuevo norte del orden social, que cuentan con los hospicios para manejo de los cuerpos de los menos favorecidos. Solo que el hospicio, como nosocomio, empieza a generar más problemas de los que puede solucionar, y esta situación ha de persistir a lo largo del tiempo, hasta nuestros días. Luego, el orden social, ya en la época de la revolución industrial, tiene su enfoque lo material como capaz de producir beneficio, de modo que el cuerpo es concebido y manejado en esta “tónica “ industrial, donde se busca la optimización de la durabilidad del cuerpo. Como cuando se buscaba mejorar un esclavo, porque la pérdida iba a ser mucho mayor, que lo que se invertía en el acto del médico…. ah, ironías de la vida.

El nuevo mal: los microorganismos

Una de las principales razones por la cual la medicina arribo a su alto valor social, tuvo que ver con el control de los microorganismos, por vía de epidemiología como se hiciera al descubrir una fuente de origen de cólera en Londres, al introducir la política de lavar las manos, desinfectar los instrumentales quirúrgicos, desarrollar los antibióticos y demás productos de quimioterapia contra diferentes microorganismos. Por la vía de la ciencia, el medico que tiene como epitome a hombres como Pasteur, Koch, Laveran, Escher, Neisser, Schaudinn, Flexner, logró llegar a la esfera de la influencia social, para poder mejorar las condiciones de vida de muchos otros. Y de paso, por primera vez en mucho tiempo, una intervención de muy poco costo, logro un tremendo impacto en la salud de muchos y en forma duradera.

La burocracia

Y luego llega la época del siglo XIX y XX, donde ya hay mucha más ciencia y fundamento teórico, solo que la atención es limitada. Se busca como aumentar dicha cobertura, se hace una forma que se puede llamar de buena intención, pero que al estar inmersa en el marco del liberalismo  económico, empieza a considerar que los cuerpos son motivo de ganancia. Y los seguros médicos surgen, con su gran variedad de formas de presentación, desde los que cubren solamente población sana, hasta los que tienen que cubrir la población en forma integral, y a la vez, en pos de su rentabilidad, generan un nuevo tipo de “héroe” de naturaleza burocrática, cuya función es la de optimizar costos, en algunos lugares a como dé lugar, situación que ahora amén de ser más común de lo que nos imaginamos, resulta que es “la regla”. Bajar los costos a expensas de las instituciones que prestan el servicio, a expensas de los profesionales que brindan la atención al paciente y para lo cual dichos profesionales se han preparado durante muchos años, a expensas de los medicamentos genéricos, a expensas de prorrogar la atención que los pacientes tienen en derecho por haberla pagado de antemano….. Y a los médicos les dejan la obligación con su declaración hipocrática, mientras el dinero del paciente asegurado es drenado periódicamente en forma religiosa, so pena de no tener la atención….

En la frontera de la deshumanización

Y esta es la actividad de cobertura en salud que muestra Michael Moore en la película Sick-o. El seguro sanitario deviene el gran hermano que decide que se cura, a quien se cura…. Y a quién no. Y al mismo tiempo, este seguro sanitario empieza a generar discursos pseudo-éticos sobre el derecho a morir dignamente, la eutanasia. Y solo porque al final de la vida, los costos de enfermedades de un anciano pueden llegar a ser ocho veces o más lo de una persona sana.  Situación a la cual no es ajena Colombia. Sobre este escenario, vale la pena recordar la posición del médico y experto en ética Jorge Merchán, quien refiere a propósito de una situación extrema de finalizar la ayuda de una máquina de soporte vital: lo debe hacer el familiar, o el administrador, no lo debe hacer el médico, ni el personal de salud, porque ellos están orientados por formación a cuidar la vida y no a acabar con ella.

Los “vivos-muertos”

Solo que la cosa no termina acá. Hay un mundo de “vivos muertos”, de humanos que por una u otra razón requieren de algo que supla una función perdida. Y aquí se llega al mundo del concepto de “prótesis”, sea algo mecánico, una extremidad, una válvula cardíaca, una bomba de insulina, una enzima que el organismo no produce. El médico queda al margen de la actividad de salud, como un interlocutor-mediador con pago por un tercero como lo es un asegurador, y un receptor paciente, o cliente de dicha intervención o prótesis o tecnología en salud, como la describen hoy en día en la jerga de seguros que impregna el medio. Y alrededor de esto empiezan las historias escalofriantes: como la de un servicio de trasplante de pacientes renales, que decidía negar el procedimiento a un joven entre 20 y 30 años, porque al ser un beatnik, no tenía una adecuada posición social. O a una señora con recursos suficientes, negárselo porque el origen de sus recursos no la hacían respetable….. O a un padre de familia, sencillamente porque no tenía los recursos suficientes y quien murió el día en que le notificaban a sus familiares el rechazo. Y si esta fue la situación de una institución para adultos, genera igualmente escalofríos la de servicios de patología que vendían tejidos fetales para investigación con células madre….

El terrible atisbo del futuro

Y de aquí, el futuro puede ser aún más escalofriante, como el que presentó Ridley Scott en la película Blade runner: el de seres quiméricos, hechos para hacer trabajos peligrosos o devalorados para humanos “normales” y lo curioso es que ya hubo una propuesta de esto por el instituto Kennedy de la universidad de Georgetown… Para quienes no han visto Blade runner, se trata de un mundo donde clones a semejanza de humanos que son llamados “replicantes”, se rebelan de sus trabajos, por lo cual son cazados y eliminados por un tipo especial de gendarme, el blade runner, que es donde entra en escena Harrison Ford. En la búsqueda, el agente conoce a los ingenieros genéticos creadores de los diferentes órganos y tiene igualmente el privilegio de conocer al dr Sebastián quien logró desarrollar lo más complejo: el cerebro. El modelo o clon de guerra, personificado por Rutger Hauer, al final, cuando se llega al culmen de la película, muestra su sensibilidad, al contar sobre la belleza de los nuevos sistemas planetarios y solares que había conocido, eso que nunca otros ojos humanos verían….. Y al salvar de la muerte a su blade runner perseguidor…. todo para terminar salvando a la obra maestra del creador doctor Sebastián, el personaje de Sean Young.

Conclusión

Con la historia de ver desde donde se viene y hasta donde se ha llegado, el futuro de los enfermos no es un futuro alentador. Estamos en un mundo donde algún pensador dijo que nunca se había logrado tanto para ponerlo al provecho de tan pocos. Desafortunadamente y con mucho dolor, estoy de acuerdo con la propuesta de Attali de 1979. En el mundo del futuro no hay médicos como los conocimos, solamente proveedores de salud, que es el nuevo término de la jerga burocrática de seguros, que atienden “siniestros” en los clientes, proveedores que están expuestos cada vez más a una creciente parafernalia sin fin de controles burocráticos, legales y técnicos, que demuestran en forma fehaciente que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Descanse en paz la medicina hipocrática.

Sobre libro Juliano el Apóstata, por Lucien Jerphagnon.

Libro 59 de 2017

Introducción

¿Que tuvo de particular Juliano,  apodado por sus detractores de la incipiente cristiandad, El apostata? Aunque como refiere Lucien Jerphagnon, para haber sido apostata debería haber militado en la hueste de la ecclesia, cosa que no hizo, de tal forma que su personalidad deviene harto compleja en la medida de conocer su biografía. Fue una mente anciana en un cuerpo joven, dedicado a estudiar, formado por pensadores, como Máximo, como Proheresio. 

Juliano, personalidad compleja

¿Por qué personalidad compleja? Es un sobreviviente nato. Sobrevive a grandes purgas de los sucesores de Constantino. Este un emperador de índole políticamente ganadora, acogió el cristianismo por raison d`etat? Ríos de tinta han corrido y Constantino decidió organizar el culto oficializándolo con un dogma predeterminado, que en 325 origino el credo niceno, como procesión de fe, que todavía hoy se reza en las iglesias…. Ayudado por el obispo Osio de Qurtuba (Córdoba en Hispania), Constantino decidió comportarse como el episcopus para lo externo mientras que Osio era el episcopus para lo interno…. La consolidación del cristianismo de todas maneras en Bizancio lo hizo de tal forma que se amoldó al poder, a los entresijos del poder. El estamento de mando medio, la burocracia estaba diseñado a mantener el poder a como diera lugar. En este medio político y religioso, en este reflujo de pensamiento y cosmovisión regida por el cristianismo y por la religión antigua que para la época se conocía como pagana, corresponde crecer a Juliano. Lo hace entonces en un tiempo de enfrentamiento de grandes corrientes religiosas, de una forma como ocurriera en Francia en la época de las guerras de religión, cuando el joven Enrique de Navarra, crecía a la sombra del poder de Catalina de Médicis.

La púrpura imperial que regentaba el  primo Constancia, aconsejado por el eunuco Eusebio, resulta en la muerte de  los padres de Juliano, quien es dejado sólo, creciendo en un palacio perdido en Capadocia llamado Macelo, donde tuvo por compañía libros. Y la bibliofilia es un rasgo que acompañara a Juliano por el resto de sus días.

Siguiendo con el ejemplo, Juliano y Enrique IV de Navarra presentan algunas coincidencias para destacar. Sobreviven reinados turbulentos, los dan por prácticamente muertos. Y realizan cambios drásticos con respecto al status quo del poder. Convocan edictos de tolerancia religiosa. Al menos en el caso de Enrique, estos cambios fueron fuente de estabilidad para los franceses del siglo 17 y parte del 18.

Imperator cum imperio

Esta frase significaba desde los tiempos de Augusto, el poder sobre el ejército. El imperium, entonces implicaba el comando supremo de todas las tropas de un escenario de poder que para el siglo IV, agrupaba alrededor de 70 millones de almas. Y los sucesores de Constantino, Constante y Constancio procuraron hacerlo lo mejor que pudieron. Solo que es fácil reinar, pero difícil gobernar.  Porque gobernar implica de alguna forma contar con el concurso de otros, donde hay muchos aduladores, muchos parásitos, buscando justificar su presencia para poder usufructuar algo de poder. Y las conveniencias personales en estos casos, se suelen disfrazar de raison d`etat, la muerte de otros es algo lejano, algo que forma una inevitable parte del ejercicio malentendido del poder, cuando se hace para el beneficio propio. Y este escenario, es uno que tomara contraste con el ejercicio del poder que finalmente y contra todo pronóstico, llegara a ejercer Juliano.

¿Cómo sobrevivió Juliano a su familia, entiéndase las intrigas de la corte de Constancio?

Básicamente, el hecho de haber contado con su inclinación al saber, que le hizo formarse como un filósofo. Además, por alguna razón que el no llegó a conocer del todo, la emperatriz Eusebia, la joven esposa de Constancio, con una capacidad política grande, le tuvo en cuenta dentro de los cálculos de poder. Y logró contra todo lo pensado, influir sobre su esposo, para que trasladara a Juliano a la Galia, donde empezó en la que en aquella época se llamaba Lutecia, luego Ile de France, bajo el consejo del general Salustio; con él, poco a poco el filósofo de Macelo, adquirió la experiencia militar para transformarse en el augusto que luego vestiría la púrpura imperial. 

¿Qué hace diferente el reinado de Juliano sobre los de los emperadores precedentes?

Juliano es formado por los libros de los filósofos griegos. Platón, Plotino, Jámblico, Herenio. Seguramente también conocería algo de Amonio Saccas. La idea del rey filósofo es rectora de su comportamiento. Las meditaciones de Marco Aurelio, recomendando morigeración, calma, modestia, nada de ostentación, son también directrices de su conducta.  Que entre otras cosas, logró hacerlo, aunque solo por un breve período, y en un ambiente donde muchos de sus conciudadanos si cabe la expresión, no estaban interesados en la virtud, ni en la religión antigua. Solo en la propia supervivencia y conveniencia. Quizá demasiado buen gobernante para su tiempo, hubiera sido otra de las inolvidables páginas de oro si hubiera seguido por ejemplo al tiempo de Marco Aurelio, o de Antonino Pío, o Trajano.

 

Sobre libro: Las matemáticas y la Monalisa

Las matemáticas y la Monalisa

Prólogo. Hablar de Leonardo, es un tema que siempre va a estar vigente. Porque Leonardo es un epítome de que le hombre puede ser la medida de todas las cosas, y decir que Leonardo abarcó prácticamente todos los campos de la capacidad y el conocimiento humano, de todas maneras, paradójicamente es quedarse corto. Bulent comenta en algún aparte que Leonardo no es solamente un científico que es artista, sino un artista que es científico, trayendo de paso a la palestra, un escenario que quienes se dedican al saber artístico, suele estar disociados de quienes se dedican al saber científico. Felizmente, el concepto de interdisciplinariedad ha empezado a permear fecundamente ambos campos, de modo que en educación, todo aquello mejor que seamos capaces de ser, podrá emerger y darse con mayor facilidad.Libro 57 de 2017

Leonardo, primer científico en Occidente. Aunque cuando se hablan de las historias de la ciencia, se destaca a Copérnico como el primer científico por su obra de Revolutionibus Orbis Celestium que al ser publicada en 1543, empezó a batir el esquema del pensamiento geocentrista de su época. De paso, este es uno de los libros que ha cambiado la historia. Y en torno a esta idea, las mediciones astronómicas de Tycho Brahe, astrónomo del emperador, apoyado con estipendios de la corona para su labor, lograron que Johanes Kepler luego atinara con la ley de las órbitas elípticas para los recorridos planetarios. Y por supuesto, luego viene Newton quien merece palabras aparte. No obstante, Leonardo en sus anotaciones de los que ahora son los diferentes códices escritos, conjuga conocimiento y pasión artística, publicación de todo lo hallado, expresión sensible de sus ideas. Y lo empezó a hacer ya desde el siglo XV, un siglo antes de Kepler.

¿Qué hace que Leonardo esté todavía en ese limbo de pasar a ser el más importante científico de occidente? La respuesta está en la difusión de sus materiales, que estuvo limitada. Publish or perish, cita la máxima académica en nuestro tiempo. Publica o perece. Aunque en el doloroso caso del monje dominico Giordano Bruno, publish and perish fue su escenario. Sus ideas de múltiples mundos aparte de este, fueron consideradas un ataque al pensamiento doctrinario de la iglesia, y la Inquisición como brazo ejecutor, finalmente le hizo morir en la hoguera. Y este ejemplo, bastante presente en la historia, lo recordó Galileo, ese gran toscano. De todas maneras, cuando se escribe algo así, hay también que hacer una acotación de los cerebros de ese faro de conocimiento como lo fue la biblioteca de Alejandría que en su momento desvelaron y publicaron descubrimientos que luego se “redescubrieron” con la historia, por la mala fortuna de los incendios de la biblioteca. Los trabajos de Eratóstenes de Alejandría, de Aristarco de Samos, ya hablaban en su tiempo de una tierra redonda. Los de Herón, propusieron por vez primera que el cerebro originaba el pensamiento. E Hipatía propuso las órbitas elípticas de los planetas, con el sol en uno de sus focos.  

La tierra, redonda. Es conocida la historia de que a oídos de Aristarco llegó la historia que el sol se reflejaba en el fondo de un pozo en la ciudad egipcia de Siena, y que al mismo tiempo, en Alejandría, el solo hacía que un palo proyectara  sombra. De modo que Eratóstenes pagó a un ayudante para que midiera la distancia de Siena a Alejandría, y teniendo en cuenta los 7.2 grados que el sol causaba de inclinación en el palo en Alejandría, hizo una regla de 3. Si los 7.2 grados equivalían a 790 Km aproximadamente, los 360 equivaldrían a X. Y así calculó la circunferencia terrestre. Aristarco de Samos hizo también una observación en torno a la redondez de la tierra, sobre el hecho que en el horizonte primero aparecían las puntas de los mástiles y luego, lentamente el barco. Que parece que Cristóbal Colón no lo supo, o no hubiera llamado Indias Occidentales al nuevo mundo, aunque esto es otra historia. Lo curioso es que Leonardo en una breve frase escrita,  afirmó que la tierra no era el centro del universo.

Cómo Leonardo llegó a ser Leonardo?  Para conocer a Leonardo en muchas de sus facetas digamos cotidianas, hay que empaparse de los escritos de Giorgio Vasari, ese historiador renacentista. La infancia de Leonardo que le hace transcurrir como un hijo del amor y por fuera de la conveniencia social, que le aparta de la carrera de notario de su padre Ser Piero, con lo cual su niñez, transcurre con la quasi-adoración de su madre, una sencilla mujer de pueblo, llamada Catarina. La curiosidad de Leonardo es insaciable. Al llegar a la adolescencia, Leonardo, que ya ha empezado a mostrar su inclinación artística, le hace llegar gracias a la influencia de su padre, como aprendiz de ese gran artista florentino del momento, Andrea del Verrocchio. Y en la pintura de uno de los ángeles en una anunciación, el detalle y el estilo de Leonardo, para esta figura, arrasan si se vale el término, con el resto de la composición, de modo que el artista y escultor, reconoce la valía del discípulo y le alienta a metas más altas.

Y la sección aúrica. No se puede dejar de lado la remembranza matemática del número aúreo o sección aúrica, ese número cuya elegancia intrínseca es formar una serie a partir de los datos que le preceden. De modo que la belleza y las matemáticas se dan la mano en esta cifra de 1,618 0339 8874 9894 8482 0458 6834 36565, en esta sección aúrica que incluso llegó a ser llamada número de Dios que está implícita en muchas de las medidas anatómicas del cuerpo humano y que de paso, al ser aplicada en las que están entre las mejores pinturas de occidente, permitió que fueran ejemplos para la posteridad. Leonardus Pisanus o Fibonacci, fue el matemático de Pisa quien se encargó de llamar la atención sobre la omnipresencia del número a lo largo de la naturaleza.  

tumblr_mq0cgtpEZE1s5nl47o1_500

En ese marco numérico de la sección aúrica, están engastadas la Ginebra de Benci, la dama del armiño o Cecilia Gallerani y por supuesto, la icónica Monalisa, que por ley en Francia, ya no puede salir del suelo francés. Y al examinar la belleza, o analizarla si cabe a la lupa de este número, se encuentran datos muy interesantes en el busto de Nefertiti e incluso en las fotografías de Norma Jean Baker mejor conocida como Marilyn Monroe.

queen_nefertiti__s_photograph_by_damir_olejar-d5ql4bw
Crédito de imagen:  http://damir-olejar.deviantart.com/art/Queen-Nefertiti-s-photograph-346986284

En el renacimiento. En una oportunidad, por la influencia de Maquiavelo, tuvo Leonardo la oportunidad en Florencia, de estar trabajando junto a Miguel Angel, en los murales del Palazzo Vecchio que buscaban recrear las batallas de Anguiers y de Cascina. Este breve período se bautizó como la Scola Mundi. Pero Leonardo no llegó a terminar ese mural…. Leonardo es un ser paradójico porque quiere la paz, y las necesidades le obligan a ser ingeniero militar, para Ludovico el Moro en Milán, para defenderse de los franceses. Tiene la curiosidad y la disposición, pero no los mecenas adecuados o no le duran lo suficiente. Permanece soltero, incluso con sospecha de desviación de su sexualidad (nunca comprobadas) y produce los mejores retratos femeninos de occidente. Capaz hasta el cansancio, escritor inveterado, se hace la fama que no termina sus trabajos.

Y está la anécdota que mientras pintaba la última cena en el refectorio de Santa María della Grazia, cercana a Milán, el prior encargado lo empezó a requerir para que terminara el trabajo. Leonardo le dijo que estaba buscando la inspiración para Judas y estaba pensando que el prior sería un modelo excelente…. Punto final a las demandas del prior.

El renacimiento es también paradójico en el sentido de poner a combatir la cultura contra la guerra. Y en medio de las guerras de Francia contra España, de Francisco I contra Carlos V de España, el pueblo italiano sufrió las consecuencias. Y en Milán, preso el Moro, quien languideció hasta el fin de sus días en una mazmorra por cuenta de los franceses, Leonarfo encontró su último mecenas, Francisco I, quien lo llevó al castillo de Amboise y al de Cloux. Allí estuvo Leonardo ultimando sus pinceladas a la Monalisa y compitiendo contra el tiempo para describir la naturaleza en sus códices.

Para reflexionar. El arte es nuestra forma de reproducir la naturaleza que vemos. Lo que desarrollamos, suele estar primero en la naturaleza y se le hacen algunas adaptaciones. Las matemáticas son la forma de expresar el orden de la forma más sencilla. En cuanto a conocimiento, matemáticas como ciencia, junto a religión, filosofía y arte, siguen siendo nuestra mejor forma de comprender el cosmos. Leonardo así como Nostradamus, puede ser considerado un hombre que vió el futuro, pero a diferencia de Nostradamus, lo modeló y dejó un legado que tiene ecos en la eternidad.

Más sobre sección aúrica: El código secreto, por Maya Hemingway