Sobre libro: Francisco I, protector de las letras y las artes.

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Francisco I.  El rey francés por antonomasia del renacimiento, estuvo profundamente atraído por todo lo relacionado con l cultura italiana, intentó persistentemente durante el tiempo de su reinado introducir artistas, escritores, jueces de Italia en Francia.

Y fue un profundo admirador de sus artistas que tuvieron uno de los mejores mecenas que se podía tener en aquella época. En la corte de Francisco I estuvieron el buscapleitos renacentista Benvenutto Cellini, y el gran Leonardo Da Vinci, que residió en el castillo de Cloux y también en el de Amboise (si quieren ubicarse geográficamente en este castillo van algunas fotos), castillos que son algunas de las joyas del valle del río Loira.

A dos aguas: entre Reforma y Contrarreforma
Francisco I vivió en la época en que los pontífices romanos quisieron vivir como reyes seculares y empezaron a gastar dinero a dos manos, excepción de Adriano VI de Utretch; la guía errada de los pontífices como Alejandro VI, Julio II, Clemente VII, profundamente inmersos en el medio político y de guerras hizo que muchos de los integrantes de la cristiandad quisieran un retorno a una iglesia que se preocupara más de lo espiritual y menos de lo mundano.
Y volviendo al estilo de pontífices como reyes seculares, una de las fuentes para financiación, además de las indulgencias o pago en dinero como penitencia, se vendieron altos cargos, comprometiendo los pagos de primer año o anatas, con destino al pontífice romano. Así, se dió el enorme empujón que hizo surgir a Lutero y sus tesis en octubre de 1517 y su condena de simonía al clero romano. Y por supuesto, el pueblo raso, también quiere un mejor ejemplo, que venía de algunos siglos atrás, con el fresco recuerdo de San Francisco de Asís, de Santo Domingo de Guzmán, de Santa Clara de Siena, de Santo Tomás de Aquino….. Pedro Valdo quiso imitar el estilo de desprendimiento y renuncia franciscano, surgieron los valdenses o vaudenses, que una enorme cuota de sacrificio colocaron, cerca de 20.000 muertos por la persecución religiosa de Francisco y su canciller curial.

La personalidad de Francisco, gran costo para el pueblo francés
Francisco creció con la quasiadoración rayana en culto de su madre Luisa de Saboya y de su hermana Margarita. Francisco tuvo la desgracia de vencer en Marignano, y quedó con la idea que era un buen rey guerrero. No prestaba atención a los detalles, no consideraba importante ahorrar presupuesto, lo único que sí sabía era gastarlo a manos llenas. Un rey formado con gusto de humanidades, con facilidad para hacer poesía, pagado de sí mismo, siempre tuvo en mente el desquite con Carlos V de Habsburgo de la prisión que tuvo en Madrid y ese afán de desquite se tradujo en las guerras constantes en Europa del siglo XVI, que no dejaron nada útil. Solo sacrificios inútiles, guerras y más guerras, dilapidando el oro de América y de Europa, con el fin de poder decir que finalmente logró vencer al Habsburgo.

En sus primeros años de reinado, su afán viajero le tuvo en una constante peregrinación por diferentes sitios de Francia. El desplazamiento de la corte era costoso y todo esto era con cargos a impuestos sobre cualquier cosa. El ciudadano francés del siglo XVI pagó de los impuestos más altos de la historia. Y las soldadas o sueldos de los mercenarios eran terriblemente costosas, lo que obligaba a unas cargas tributarias altísimas.

Francisco y la cultura
Hizo la construcción de castillos que todavía hoy perduran y asombran por su belleza y gusto en la construcción. Surgen nombres como Amboise, Chambord y Fontainbleau, que mostraron mucho de su interés por la arquitectura como expresión de la majestad real.  Chambord por ejemplo, tuvo mucho influencia también de Leonardo DaVinci fue un sitio que él quiso para hacer cacería, a semejanza de Luis XII.

Uno de sus grandes aciertos fue el patronazgo a Juan Láscaris, una de las mejores mentes del idioma griego de la época como asociado al Colegio, e donde luego iba a surgir la Academia. Erasmo de Rotterdam no quiso aceptar el trabajo en  la naciente corporación, lo cual de paso obligó a conseguir otros expertos en idiomas, donde hubo versados en hebreo, latín que se encargaron de multiplicar el saber, aunque a un precio muy alto. Algunos de estos profesores no cobraron su primer salario sino hasta casi ¡3 años después!. Aunque sí había dinero para los soldados y las guerras.

En Fontainbleau en su época hubo de las mejores bibliotecas con obras clásicas, compradas en la Serenísima República de Venecia, a precio de oro.

El entorno económico de Francia bajo Francisco.
Francisco gastó sin tope ni mesura el tesoro real. Su afán imperialista le hizo intentar conseguir tierras en lo que hoy están entre Holanda y Bruselas, conquistando los territorios de Flandes y Artois, que luego perdió con Carlos V….. En guerras para conseguir territorios al Norte de Italia, el milanesado, con las perlas de Milán y Pavía. Las guerras fueron terriblemente costosas, porque los suizos, soldados profesionales, vendían caros sus servicios. Y si no se pagaban, habían defecciones, que debilitaban la fuerza bélica. Y no había levas locales.
Se recogían impuestos a manos llenas, pero también había mucha venalidad. Y para organizar lo que ingresaba al tesoro, se dió el “honor” a Monsieur de Semblancay, de ser el tesorero real. Y cada vez que las tropas requerían dinero, Semblancay lo suministraba contra pago que posteriormente haría el propio Francisco, que no le reembolsaba. Y la reina madre Luisa de Saboya quería unos emolumentos mensuales elevadísimos, que finalmente dejaron a Semblancay ante una situación casi que de bancarrota,  situación que fue aprovechada por algunos válidos reales que querían el antiguo sistema de cobro de impuestos para perderle. Finalmente Semblancay fue condenado a muerte, en la horca en Montfaucon, donde tres siglos antes fuera también colgado el ministro del capeto Felipe IV, Enguerrando de Marigny, por razones semejantes de cuentas sin aclarar, acusado por Luis X el Hutin.

La corrupción de la iglesia galicana y las futuras guerras de religión
Y para conseguir dinero, hubo corrupción en la Iglesia. Entre Francisco y el papa Clemente VII hubo acuerdo en que el rey francés nombraba los altos funcionarios de la iglesia en Francia y se contaba con Francisco como campeón  del catolicismo, equilibrando el poder contra Carlos V. La corrupción en la iglesia francesa, haciendo rapiña de las enormes sumas recogidas en limosnas, indulgencias, es algo que ayuda a entender que en el pueblo raso, los curas rasos que ejercen honradamente su labor surgiera un enorme descontento contra obispos y arzobispos rapaces, lo cual preparó el terreno de las Guerras de Religión, que acabaron luego bajo Enrique IV, con el tratado de Nantes.

La perpetua guerra con Carlos V

España y Alemania fueron la potencia Europea del siglo XVI,  el imperio. El papado temía al imperio porque le restaba prerrogativas políticas, de tal modo que hubo una “labor de zapa” si se puede decir, en que los pontífices buscaban mantener equilibrio de poderes, tirando cuerdas acá, aflojando cuerdas allá. Francisco no pudo aceptar que los diferentes electores palatinos hubieran escogido la casa de Habsburgo para regir el imperio, en lugar de él. Y Francisco buscó afán expansionista en el norte y el sur de Europa, sin salir ganador. Enrique VIII lejano en su Albión, jugó solamente el juego que le favorecía a él, ora aparecía como aliado de Carlos V, ora como aliado de Francisco I, sin comprometerse.

El juego de la guerra finalmente cobró su cuota, y Francisco llegó a la necrópolis de Saint Dennis el 31 de Marzo de 1547. Casi tres meses después de Enrique VIII.

La herencia de Francisco I

Su hijo Enrique II, pasó a la historia como el esposo de Catalina de Médicis, en su afán de conseguir más tierra, más influencia italiana, quiso jugar su carta para contar con la Toscana, con Florencia. Enrique II no estuvo a la altura de las circunstancias con el terrible legado de la contrarreforma y el enrarecido ambiente político por los muchos muertos de las persecuciones religiosas a los protestantes, los hugonotes. Como dice Bailly, seguramente se hubiera podido hacer mucho más de la conversión con dulzura, que con los procesos inquisitoriales que tanta sangre inocente costaron.

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Más sobre historia de Francia

El rey Enrique IV, el rey Bearnés. https://universalhistory.wordpress.com/2014/12/07/la-juventud-de-enrique-iv-por-heinrich-mann/ 

Fotos de la abadía de San Denis, la necrópolis real francesa https://universalhistory.wordpress.com/2014/09/03/necropolis-real-abadia-de-san-denis-en-paris/

La historia de María Estuardo, reina de Francia al ser esposa de Francisco II, nieto de Francisco I: https://universalhistory.wordpress.com/2015/11/16/sobre-libro-maria-estuardo-por-paul-henry-bordeaux/

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